Durante siglos, la vejez se vio como un “desgaste inevitable” sin solución médica. Todo cambió en 1909, cuando el Dr. Ignatz Nascher decidió que los mayores merecían una especialidad propia, igual que los niños tienen a sus pediatras.
Fue la Dra. Marjory Warren en los años 40. Ella entró a pabellones llenos de ancianos “olvidados” en camas de hospital y demostró algo revolucionario: con el diagnóstico correcto y rehabilitación, ¡podían recuperar su independencia!
¿Qué diferencia a un geriatra?
A diferencia de otros médicos, el geriatra realiza una Valoración Geriátrica Integral, que evalúa cuatro áreas clave:
– Clínica: Enfermedades crónicas y agudas.
– Funcional: Capacidad para realizar actividades diarias solo.
– Mental: Estado cognitivo (memoria) y emocional.
– Social: Red de apoyo y entorno familiar.