El Trabajo Social en geriatría y gerontología es esencial para promover la autonomía, el bienestar y la protección de derechos de las personas mayores, especialmente en contextos de dependencia, vulnerabilidad o soledad no deseada. Su labor se basa en un método científico que identifica necesidades, formula diagnósticos, planifica intervenciones y acompaña a las personas según sus necesidades.

Su intervención se desarrolla en hospitales, centros de salud, servicios sociales públicos, tercer sector, atención domiciliaria, centros de día y recursos residenciales.

Entre sus funciones principales se encuentran:

– Valoración social y diagnóstico: análisis de la situación sociofamiliar y diseño de planes de atención personalizados.

– Intervención hospitalaria: planificación al alta y coordinación de recursos en el entorno para asegurar continuidad de cuidados.

– Gestión de recursos: tramitación de prestaciones y activación de apoyos formales e informales.

– Atención domiciliaria y comunitaria: detección de riesgo o aislamiento y fortalecimiento de redes de apoyo.

– Promoción de la participación: fomento de la vida social y respeto al proyecto vital de la persona.

– Apoyo a familias: orientación, acompañamiento y mediación.

– Defensa de derechos: intervención ante situaciones de vulneración, negligencia o maltrato.

El Trabajo Social forma parte de equipos interdisciplinares con profesionales de medicina, enfermería, psicología, terapia ocupacional o fisioterapia entre otros, aportando un conocimiento profundo de los factores sociales que influyen en la salud y el bienestar. Su intervención permite anticipar riesgos, coordinar apoyos y generar entornos más equitativos, inclusivos y centrados en la persona.

UN GERIATRA EN LA RESIDENCIA

La atención a las personas mayores en el ámbito residencial...

La SAGG dice NO al edadismo

España se ha convertido en el primer país europeo en...

Leave your comment